Los pleitos laborales son la tercera razón por la
que los empleados renuncian y el 20% de los despidos en una empresa.
¡Reconócelos y evítalos!
Los conflictos de oficina son la tercera causa de
las renuncias laborales. ¡Ponle solución al problema!
Ninguna
empresa está exenta de estos males. Son como un virus, suelen presentarse de
manera aislada y rápidamente contagian a quienes están alrededor de quien lo
padece. Y si no se detiene... puede infectar a todo tu ambiente laboral.
Hablamos de los conflictos de oficina que en muchos casos terminan en despidos y malas relaciones laborales.
De
acuerdo con el estudio "La Ergonomía de un Espacio de Trabajo Cambiante”,
los trabajadores permanecen más de 7.2 horas al día en sus lugares de
trabajo. En el caso México y según datos de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), las jornadas laborales rebasan las 10 horas diarias,
por lo que el trabajo ocupa el espacio principal de los mexicanos. Así que si
en tu familia hay conflictos, evidentemente los habrá en el terreno laboral
pasando tanto tiempo entre colaboradores.
Los
conflictos laborales son prácticas tan comunes que los líderes los consideran
como algo trivial y fácil de solucionar, sin embargo, merecen atención para
evitar que crezcan y perjudiquen el ambiente laboral, desencadenen una baja
producción y concluyan en un estancamiento
de objetivos.
Un
estudio de Trabajando.com indicó
que el mal ambiente laboral –ocasionado por los conflictos de oficina- es la
tercera causa de renuncias registradas en las empresas y ocasiona el 20% de los
despidos que se realizan en las organizaciones.
“Es un
problema de respeto y consideración por parte de todos los involucrados,
debemos considerar que los espacios de las oficinas son cada vez más pequeños y
que en éstos pasamos más de ocho horas al día, y así como los buenos elementos
y la buena actitud se contagia, también las malas costumbres y los malos
elementos”, señala Margarita Chico, directora y Fundadora del portal de empleo
Trabajando.com.
Conflictos de oficina más comunes
¿Cuáles
son los males que pueden estar perjudicando silenciosamente a tu organización?
Toma nota de los males y algunas soluciones que ofrece la entrevistada.
1. Pequeños espacios… volumen alto
Estás
concentrado en un reporte importante y de pronto, el compañero de a lado
comienza una llamada telefónica que aturde a toda la oficina. Su uso desmedido
del volumen perjudica la concentración y la productividad de aquellos
que lo rodean.
Entre los
problemas más comunes referentes al volumen están escuchar música sin
audífonos, realizar discusiones en una zona pública de la oficina o tener
conversaciones personales cerca de la zona de trabajo; y realizar juntas en
lugares poco estratégicos.
Solución: Reglamento interno
La
mayoría de las empresas suelen tenerlo, y si no es así, es momento de que
concretes uno. Además de ser una buena práctica corporativa (como cuando
defines tu misión, visión y valores), estos reglamentos son sinónimo de un manual de urbanidad y buenas conductas.
En él se
detallan las obligaciones y
prohibiciones a que deben sujetarse los trabajadores, en relación
con sus labores, permanencia y vida en la empresa. No se trata de tener reglas
tipo academia militar, sino de tener las reglas mínimo indispensables para
tener una convivencia armónica.
Asegúrate de que cada colaborador cuente con su reglamento.
Tolerancia
en la puntualidad, reglas para el uso de redes sociales e internet, horarios de
comida y los lugares asignados para ello; y, por supuesto, las reglas
específicas para el volumen de la música, las llamadas telefónicas y la
disposición y uso de salas de juntas.
Incluye:
-
Horarios de inicio y fin de la jornada de trabajo, turnos y descansos.
- Lugar, día y hora de pago.
- Especifica aquellas personas a quienes pueden dirigirse en caso de quejas,
reclamos o sugerencias.
- Normas e instrucciones de prevención, higiene y seguridad.
- Define las sanciones, infracciones, o medidas para quienes no cumplan con las
disposiciones.
2. Uso desmedido de Internet y las redes sociales
¡Los
números son sorprendentes! El mal uso de la tecnología y las redes sociales
disminuye dramáticamente la productividad en las empresas. Datos de
Trabajando.com señalan que la productividad se afecta en 42% y provoca el preceptismo laboral, es decir, el
empleado está pero no trabaja: chatea, navega excesivamente y abusa de sus
redes sociales.
“Este
problema se presenta, mayormente, en las nuevas generaciones, debido al alto
contacto con la tecnología y a una inmadurez laboral ocasionada por su
recién ingreso al mercado”, comenta la especialista.
Solución: Evaluaciones de desempeño
De
acuerdo con WellCom, a pesar del
riesgo que supone que un empleado no tenga normas, a la hora de compartir
información en las redes sociales, el 76% de las empresas no tiene una política
de social media clara y definida.
Y es que bloquear
el uso de redes sociales ya no cabe en las organizaciones. Son una forma de
interactuar y pedir responsabilidad personal a tus colaboradores depende,
básicamente, de la fe y confianza que tengas en ellos.
Pero la
organización no obtiene resultados por estas variables, para ello existe la
planificación de resultados por objetivos y hay empresas especializadas en
la realización de estos programas que se encargan de evaluar la productividad
de cada uno de los colaboradores.
Estos
programas son objetivos y dejan fuera cualquier tipo de subjetividad y favoritismo, pero es importante aplicar las
evaluaciones de resultados de manera periódica y discutirlas con los
colaboradores, así tendrán un escenario concreto.
Los
expertos recomiendan poner métricas
de productividad a cada trabajador de acuerdo con sus resultados
previos. Esto ayuda a que se esfuercen por cumplir sus objetivos y a elevar la
productividad de la empresa. De esta manera, lo que hagan con su tiempo es de
su total responsabilidad, tanto como sus resultados.
3. Chismes y rumores laborales
Inician
por una persona negativa y pronto llegan a contagiar a alguien receptivo. Los chismes o rumores laborales pueden
llegar a distorsionar la información, causando conflictos personales y crisis
internas, dañando la reputación e imagen de algún compañero o perjudicando
directamente a la empresa.
Pero
nadie se escapa. De acuerdo con Eduardo Lan, consultor y fundador de Mesa
Consultores, los seres humanos frecuentemente hablamos mal de la empresa, del
jefe, del compañero de trabajo, de la familia y de nuestro país, es decir, es
un hábito muy destructivo que con el tiempo genera una cultura arraigada de victimismo y queja,
la cual moldea nuestros pensamientos, conversaciones, acciones y resultados.
Solución: Comunicación e inteligencia emocional
Mantener
un ambiente amistoso y favorable es tarea de los jefes. El consejo es manejar
toda situación o malentendido con inteligencia emocional y objetividad, esto te permitirá
hacer caso omiso de habladurías y poner atención en verdaderos problemas. Otra
solución que debes tomar en cuenta es abrir canales de comunicación con tus
colaboradores, esto te permitirá que el rumor llegue antes al personal de
confianza que a tus colaboradores, evitando problemas más graves.
4. Negatividad y mentiras
Suelen
ser los problemas más virales de las empresas. Tener gente negativa en las
filas laborales perjudica la situación anímica de todos los involucrados y
genera la misma negatividad a la hora de producir. Como lo que pasa este puente
por la conmemoración de la Independencia de México, comenta Chico.
"Muchos
insisten en que los dos días son feriados, cuando la realidad es que el día de
asueto es el martes 16 de septiembre, esto es motivo para que alguno comience a
decir lo injusta que es la vida en la oficina y lo poco que al empleador le
interesa la vida de su empleado", señala.
Pero…
¿qué pasa con las mentiras? Se presentan en toda situación posible, desde para
justificar una falta hasta en la creación de reuniones inexistentes o la
extensión de las mismas. Les llamamos mentiras piadosas que van desde un: mi
mamá está enferma, un familiar falleció, se me descompuso el auto, y un
innumerable repertorio de justificaciones.
Soluciones
Una buena
selección del personal. No hay de otra, se tiene que hacer desde un principio. La selección
adecuada de tu personal radica en tener excelentes programas de filtración
o contratación. Asegúrate de que esto sea así, evitarás conflictos banales que
ocasionen grandes y verdaderos problemas. ¡Ojo! Si crees que tu sistema de
contratación es deficiente, existen empresas especializadas en la contratación
de personal, puedes acudir a alguna de ellas.
Trabajar
con orientación a resultados. De acuerdo con lo expertos, una de las habilidades
más valorada por los recluta dores y también tiene que ver con la
contratación. Recuerda lo importante que es tener la gente adecuada en el lugar
adecuado.
Generar
confianza en tu equipo de trabajo: Hablar con la verdad es un hábito que se adquiere
desde niño y en la casa, pero también se desarrolla en los ambientes de trabajo
cuando un líder es capaz de generar confianza en sus colaboradores. No importa
cuál sea el motivo -incluso fastidio, cansancio o aburrimiento-, el líder debe
ser capaz de motivar que sus colaboradores puedan expresarlo sin temor a
recibir una represalia y, por el contrario, encontrar una salida positiva tanto
para la organización como para el empleado.
5. Impuntualidad
Es uno de
los problemas más comunes en las empresas. Sabemos que en la Ciudad de México
todo puede pasar y que el tráfico-distancias son una gran causa. Sin embargo,
la impuntualidad es un conflicto de oficina sumamente contagioso, si uno de tus
colaboradores es recurrente en el problema, seguramente habrá muchos que lo
intentarán imitar al ver que no hay consecuencias.
Este
problema afecta la imagen del líder al no poner límites y hacer valer las
instrucciones laborales, perjudica la imagen de la persona y afecta al resto de
los colaboradores con razonamientos como el favoritismo. Es sumamente
contagioso e incluso se traslada a reuniones con clientes, juntas
empresariales, entre otras tareas.
Soluciones
Sistemas
de medición. Existen y
son muy eficientes, desde tarjetas checadoras –digitales- hasta sistemas de
medición por huella digital. Según los expertos, son una buena opción para
generar responsabilidad y mantenerte al tanto de las entradas y salidas de tu
personal.
Bonos de
puntualidad y productividad. Aún existen empresas que esto forma parte de los
beneficios que ofrecen y está comprobado que es un gran aliciente para los trabajadores.
¡Puede funcionar!
¿Qué hacer cuando el conflicto ha dominado?
Tener
conocimiento de los conflictos y prevenirlos, es de gran ayuda, pero cuando los
conflictos de oficina han estado presentes en la empresa, hay que tomar medidas
y tienen que ser inmediatas. Por ello recomendamos lo siguiente:
Paso 1. Habla con el personal afectado.
Siempre de manera respetuosa y con claridad, explícale que su comportamiento
afecta a la empresa y a todos los colaboradores. También es importante hacerle
ver las consecuencias de que no exista una solución – mostrar números o
ejemplos puede ayudar-.
Paso 2. Sanciones. Si después de hablar
con el personal no existe cambio alguno, la recomendación es realizar una falta
administrativa, de esta manera puede generar una alerta de manera individual y
grupal.
Paso 3. Si ninguno de los pasos anteriores
funciona, quiere decir que el personal está muy dañado por la situación, la
recomendación de la experta es optar por el despido. Recuerda que un despido a
tiempo es mejor que una rotación continua.
FUENTE
http://www.altonivel.com.mx/45221-5-soluciones-a-5-factores-de-conflicto-en-la-oficina.html
El conflicto forma parte de las relaciones entre las personas, debido a las diferencias de opiniones, expectativas, creencias, valores o deseos que a menudo existen. Por este motivo, aprender cómo afrontar los conflictos es muy importante para poder mantener relaciones sanas con los demás.
ResponderEliminarEl conflicto surge cuando las necesidades de una persona no se están satisfaciendo debido a que otra persona lo impide, generalmente porque sus necesidades están en contradicción con las del otro.